· El proceso fue gestionado íntegramente desde la Universidad, lo que ha permitido instalar capacidades internas en propiedad intelectual. Ambos registros resguardan iniciativas construidas junto a productoras/es y apicultoras/es de la región.
La Universidad de O’Higgins (UOH) obtuvo el registro de las marcas La Despensa de O’Higgins y APIUOH, convirtiéndose en la primera y segunda marca registrada de la institución, respectivamente. El hito da inicio a una trayectoria en la gestión estratégica de este tipo de activos desde la Universidad.
Según explica Esteban Reyes, profesional de la Dirección de Transferencia e Innovación UOH, el alcance de este logro va más allá de la protección legal “en ambos casos, no se trata solamente de contar con una marca protegida, sino de reconocer y resguardar la identidad, proyección y potencial de desarrollo de cada proyecto”.
Un aspecto relevante del proceso es que se realizó completamente desde la Universidad, desde el análisis de la estrategia de protección y la preparación de las solicitudes hasta su seguimiento y gestión posterior. De esta forma, la institución ha desarrollado conocimientos en propiedad intelectual que quedarán disponibles para otras iniciativas.
“Contar con una marca registrada aporta a construir identidad, diferenciarse, posicionarse en el mercado y proyectarse tanto en la Región de O’Higgins como a nivel nacional. Las marcas constituyen hoy activos de propiedad intelectual de gran valor estratégico, especialmente cuando un proyecto busca vincularse con clientes, usuarios, empresas o instituciones”, afirma Reyes.
Una marca construida con el territorio
La Despensa de O’Higgins nace del trabajo conjunto entre la UOH y una primera generación de productoras/es de la región, en el marco del proyecto FIC “Ecoinnovación agroalimentaria regional”, financiado por el Gobierno Regional de O’Higgins. Fueron las y los propios productores quienes impulsaron la idea de contar con una marca común y organizarse en una cooperativa.
Karen Mesa, directora de La Despensa de O’Higgins y académica del Instituto de Ciencias Agroalimentarias, Animales y Ambientales (ICA3) de la UOH, explica que la iniciativa busca fortalecer a la pequeña agricultura y a los emprendimientos agroalimentarios, pues “les permite presentarse con una identidad compartida, asociada al origen y a la calidad de los productos de O’Higgins, y acceder en mejores condiciones a nuevos mercados. Al mismo tiempo, pone en valor el patrimonio agroalimentario regional y promueve la asociatividad”.

Sobre la decisión de inscribir la marca en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI), la académica indica que se trata de un activo construido colectivamente que era necesario proteger, evitando que el nombre pueda ser utilizado por terceros. Actualmente, la Universidad es la titular del registro, pero el objetivo es cederlo a la cooperativa La Despensa de O’Higgins.
“Para nosotras como equipo, este registro representa la concreción de un trabajo de años junto a las comunidades y refleja el rol de la universidad pública: generar capacidades en el territorio y luego transferirlas a sus protagonistas”, afirma Mesa.
Con la marca protegida, la principal proyección es que La Despensa de O’Higgins se consolide como una iniciativa autónoma y sostenible, gestionada por las y los productores, sumando nuevos productos y territorios y ampliando su presencia en ferias, puntos de venta y mercados.
“La Universidad seguirá acompañando este proceso. Continuaremos trabajando en la formación de capital humano, apoyándolos en la formulación de proyectos que les permitan acceder a nuevos financiamientos y ayudando a dar visibilidad a sus productos a través de ferias y seminarios”, puntualiza la académica.
Una comunidad apícola bajo el alero universitario
APIUOH nace de un proyecto de vinculación ciencia-empresa de capital social, orientado a formar una comunidad apícola en la Región de O’Higgins que integra investigación, docencia y vinculación con el medio. Desde sus inicios, el equipo trabajó junto a apicultoras/es para identificar sus problemáticas y definir cómo la Universidad podía contribuir a resolverlas.
Andrea Müller, directora de APIUOH y académica del ICA3, explica que el foco está en la colaboración, ya que “buscamos desarrollar un trabajo muy colaborativo y transversal con los apicultores, generando confianza y reciprocidad para trabajar en conjunto en todo lo que pueda ayudarlos a aumentar su productividad, siempre con una mirada desde el territorio, cuidando el medio ambiente y mejorando su calidad de vida”.
Con el tiempo, las iniciativas desarrolladas han permitido que APIUOH sea reconocida a nivel regional, nacional e incluso internacional, como pudo constatar el equipo en un reciente congreso en Argentina. Según la académica, los proyectos han tenido un fuerte carácter territorial, ya que responden a necesidades planteadas por las y los propios apicultores.
“No son necesidades que nosotros imponemos. Queremos que APIUOH sea más que un proyecto, que sea una comunidad bajo el alero de la Universidad de O’Higgins, imparcial y al servicio del desarrollo apícola. El registro en INAPI lo consolida, lo fortalece y ayuda a que siga creciendo dentro de la universidad, en la región y a nivel nacional”, afirma la Dra. Müller.
Entre los próximos pasos, el equipo proyecta seguir postulando a fondos de investigación para continuar desarrollando iniciativas que fortalezcan las capacidades de las y los apicultores.
“Este registro refuerza que la apicultura es un área con muchísimo potencial para la comunidad apícola y para la investigación; nos ayuda a seguir compartiendo y trabajando de la mano de los apicultores para mejorar sus productos y sus capacidades a través de la investigación científica, la docencia y la transferencia bajo esta marca”, puntualiza la investigadora.
Con estos registros, la UOH sienta las bases para acompañar a nuevos proyectos y tecnologías que requieran proteger y posicionar su identidad, fortaleciendo el vínculo entre la investigación universitaria y el desarrollo de la Región de O’Higgins.

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